Dorado al agua

Para realizar la técnica del dorado al agua necesitamos dedicar mucha atención a la tarea. A esto hay que añadirle también un coste algo elevado en materiales.



LO QUE DEBES SABER…

Dorado al agua: es una técnica que da un brillo especial a las superficies doradas pero es algo complicada de realizar.
Materiales: tienen un coste elevado, pero merece la pena hacer el esfuerzo por el resultado final de esta técnica.
Piedra de Ágata: con ella conseguiremos bruñir la superficie del objeto dorado para darle ese brillo tan característico.

El resultado suele ser el de un dorado de muy alta calidad cuando se ha perfeccionado su aplicación. Vamos pues a ver en qué consiste la técnica del dorado al agua.

¿Qué es la técnica del dorado al agua?

La técnica del dorado al agua se trata de aplicar oro de 24 quilates, en hojas muy finas, sobre una capa de tierra roja para su posterior bruñido. La particularidad de este método es que este fondo le aporta más brillo al oro. También aparecen unos bonitos reflejos dorados que asoman gracias a la transparencia que surge con este trabajo tan laborioso y delicado.

Para un resultado perfecto la superficie debe estar perfectamente lisa para que ninguna imperfección arruine el trabajo. Teniendo el pomazón delante, esto es, el cojín necesario para el dorado, se coloca la lámina extendida y con un cuchillo se cortan pequeños cuadrados adaptados al tamaño de la labor que tenemos entre manos. Se usa un cuchillo muy afilado, de acero y que con una ligera presión haga un corte fácil.

Por otra parte hay que preparar el bol con la tierra de Armenia (tierra roja) y agua caliente al baño María. Lo dejaremos reposar durante una noche.

Cómo se aplica la técnica

Al día siguiente ya se puede empezar a aplicar la tierra del bol. Hay que limpiar con agua la superficie sobre la que vamos a trabajar para facilitar la adhesión de la mezcla.

Calentaremos el bol al baño María de nuevo y aplicaremos una capa delgada y uniforme de tierra sobre la superficie que queremos dorar. Dejaremos secar durante unas seis horas. Esta operación debemos repetirla tres veces.

Con la primera capa podremos ver si se producen grietas. Si es así habrá que revisar las cantidades. Después procederemos al alisado de la superficie, primero con un raspado con hoja de afeitar y posteriormente con un trapo. A continuación prepararemos una mezcla de agua con alcohol de 90º y cola al baño María y la dejaremos enfriar.

Iremos mojando con esta mezcla la superficie que vamos a dorar y colocaremos cuidadosamente las pequeñas láminas de oro que habíamos cortado. Tras dejar secar una hora y media procederemos al bruñido o abrillantado con una piedra de Ágata.

Categoría: Bricolaje, Manualidades