Quitar óxido

Los objetos con óxido son tremendamente peligrosos y antiestéticos. Pero no son irrecuperables, hay trucos para que vuelvan a estar casi como nuevos.



LO QUE DEBES SABER…

Objetos oxidados: por la humedad, la lluvia o el poco uso.
Eliminar el óxido en metales: se puede usar coca-cola, quitaesmalte, agua con bicarbonato o vinagre. 
Productos desoxidantes: si el problema persiste, podemos utilizar estos productos para eliminar el óxido.

Si tenéis piezas que, por el descuido o la humedad que hay donde están guardadas, se han oxidado, no os preocupéis pues no es imposible recuperarlas. Hay gran cantidad de soluciones para poder eliminar las manchas de óxido de los metales.

Por qué aparece el óxido

El problema es más propenso a aparecer en los utensilios que están en el jardín o en casas antiguas y descuidadas. Muchas casas de alquiler o que están mucho tiempo deshabitadas suelen tener objetos deteriorados por el óxido.

Para evitar que el óxido pueda corroer un objeto, lo primero es la prevención. Una de las mejores formas es tenerlo resguardado de la lluvia y la humedad. No los dejéis al aire libre y siempre que uséis las piezas de metal, procurad limpiarlas después con un trapo o secarlas.

Si son objetos decorativos o que inevitablemente tienen que estar a la intemperie, aplicadles una mano de cromo. De esta forma evitaréis que puedan oxidarse.

Ideas para quitar el óxido

Uno de los primeros trucos es introducir el objeto oxidado en un vaso de coca-cola (es uno de los más potentes limpiadores). Dejadlo unas horas y sacadlo. Después, para evitar que se quede pegajoso, lavadlo con un poco de agua y secadlo del todo.

Si tenéis la pieza con poco óxido, podéis simplemente poner un poco de quitaesmalte en un algodón y limpiar la zona afectada con él. Repetid varias veces hasta que desaparezca por completo.

Otra de las formas de quitar el óxido y dejar una pieza de metal totalmente nueva (es una opción más aconsejable y limpia que la primera) es meter el objeto dentro de un recipiente con agua y bicarbonato. Dejadlo actuar durante unas horas y cuando veáis que se ha desprendido o ablandado el óxido, pasadle un trapo para dejarlo limpio.

Otro producto natural para eliminar el óxido que ya hemos visto en otros artículos es el vinagre. Poned el vinagre en una cazuela a calentar. Cuando veáis que entra en ebullición, mojad un trapo (con cuidado de no quemaros) y limpiad el objeto con él.

Si estos trucos no os funcionan y el problema es más serio, siempre tenéis la opción de usar productos desoxidantes.

Categoría: Hogar, Limpieza